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9月5日

Elfen Lied

Una tarde, iba a comprar la edición corregida y aumentada de Neon Genesis Evangelion (Evangelion Rebuild 2.0 You Can [Not] Advance), pensando que ya estaría disponible para México. Mientras la encargada bajaba a la bodega para buscar la peli, pasaba por la TV otra serie de anime. Se veía interesante, así que cuando llegó la vendedora a decirme que se había agotado Evangelion 2.0 le pedí esa serie. Se llama "Elfen Lied" y recordé que hace algún tiempo (cuando aún tenia mi celular Nokia N81 funcionando) había visto en Youtube un video con una recopilación de los cortos más sangrientos en el mundo del anime, entre ellos el de una niña de 10 años que le separan brazos y piernas "de la nada".
 
 

 

 
 
Eso es bastante impresionante. Aún así, vi la serie. No voy a contarla porque es una serie conocida... o para eso está Google, Wikipedia o el link que dejé en este post. Lo que me llamó mucho la atención es el fondo de la trama... digo, fuera de que hay mucha sangre, muchos muertos y bastante saña es una serie que retrata la calidad de seres humanos en cuanto a la xenofobia, el racismo y la discriminación. Cabe aclarar que existe la versión manga (es decir, impresa) de Elfen Lied, que a partir del Tomo 7 difiere un poco de lo que retrata el anime. De todas formas, la crudeza de ambas es evidente y le da mayor realce al propósito del autor: ¿realmente lo que creemos que es nuestro Némesis está destinado a acabarnos, o somos nosotros mismos quienes creamos el instinto del Némesis?
 
Dejo esta página para que consulten el manga en línea: Animextremist.com
 
Y ya para que no se quede el sabor tan característico que deja la sangre, les dejo el opening de Elfen Lied. Espero el post no dé miedo.
 
 
2月4日

Tecnologías

Hoy envío esto desde la "comodidad" de mi celular, o terminal móvil si asi se considera más correcto. Es de esas cosas que han llegado tarde a mi vida: una conexión EDGE (que no 3G), un paquete de datos prepago de Movistar, un navegador Opera Mini y mi Nokia N73. Eso y los podcasts que aquí recomiendo me han ayudado a "destaparme" en esta era digital donde abunda el Facebook, el Twitter, el YouTube, el Spotify, el iPhone y las redes WiFi y 3G. Me doy cuenta que estaba en una cueva a luz de antorchas y no podía actualizar mi site por falta de tiempo y de recursos. De tiempo porque ya estoy casado... er... juntado; y de recursos porque en casa aunque ya tengo Internet el servicio deja mucho que desear: días enteros sin conexión, baja velocidad de carga, mi PC ya es obsoleta con su 1.8 GHz, etc.
Y bueno, llegamos a la orilla de contratar un paquete de datos móviles no tan caro como Telcel o Iusacell para estar siempre conectado con aplicaciones de consumo bajo en MBs, y encontré la forma de conectarme a mi viejo site. ¿Cuanto tiempo pasó desde la última vez que escribí aquí? Puf, ya ni lo recuerdo. ¿Será que ya se evaporó mi inspiración? Y eso es raro porque se supone que ya tengo lo que deseo...
Bien, todo esto se resume en que le echen un ojo y un oído a los Blogs y a los Podcasts que recomiendo, y si les gustan comentenmelo. Si no, pues no pierden nada pero igual haganmelo saber para buscar más contenidos interesantes para ustedes.

 

 Dommo Podcast, con Ricardo Zamora y Javier Matuk  Nerdcore, con Akira y Leo Lambertini En Caso De Que El Mundo Se Desintegre, por El Pirata y el Sr. Lagartija BytePodcast, con David Ochoa Vida-Tech, con Emerson Quevedo

 

Camino hacia ningún lugar... ¡Allá vamos!

10月14日

Espiral sin sentido

Estoy en una espiral sin sentido
en un vórtice que decae en el vacío.
Sin un propósito definido,
por nada por qué luchar.

Giran y giran mis días
en la niebla eterna de la rutina;
sin sueños, sin vista
de un despejado horizonte.

Más, ¿qué veo?
Las luces invaden el campo.
Las rosas arden en el lejano
camino ya olvidado.

Aún conservo la voluntad
y salgo del circular laberinto.
Quizá sólo observar,
tal vez sólo mirar.

Y al salir… volví
a mi extraño pasado.
De pie, la Antigua Maestra
traía algo en su mano.

Era un simple espejo,
pulimentado y brilloso.
¿Y para qué es útil?
Sólo para reflejar.

Y pude verme a mí mismo
en la distancia.
¿En qué me había convertido?
En un esclavo del destino.

Mi cuerpo se había atrofiado,
mi cerebro yacía aletargado.
Los reflejos inútiles de mi ser
mostraban un terrible cáncer.

Y así observé los destellos
que devolvía el espejo.
Tal parecía yo como perro
que se persigue la cola.

Y de mis amigos, recuerdo
uno de ellos hundido en apatía,
otro perdido en amores
y uno más apañándose en la vida.

Y eso no importaba.
Siempre he soñado que el fin
es ver el reflejo entero de la vida.
(Y eso es el verdadero infierno).

Ciego estaba, quizás,
pero injusto es también
decir que es todo malo
anotar la suma de una catástrofe.

Pues esa Espiral sin sentido
tuvo su propósito en algún momento:
la felicidad de una persona,
merecida tanto como ninguna.

Y en algún punto del camino
aquello se tornó en desidia.
Un bonito sueño, al fin y al cabo,
que abolió todas las ambiciones.

Ahora, sabiendo el fondo de la espiral
trabajo en la serpiente de bronce,
el birrete del búho, el yunque del herrero
y en la raíz del corazón.

4月12日

MD - Amor

Ya he abandonado un poco este espacio (por cuestiones personales), asi que le daré un poquito de vida... yo creo que el sitio lo vale.
 
Hice una serie de poemas, dedicados a una persona en especial. Lo que más mérito me merece (eso creo) es que fueron creados en una madrugada. (Las locuras que hace uno cuando está enamorado, ¿no?).
 
De cualquier manera, aquí están.  Espero que sean agradables.
 

Amor

 

 

Amor es una palabra
que me reservo para mí.
¿Qué puede explicar el alcance
de aquellas simples cuatro letras?

De niño me comentaron
que Amor era un sueño fugaz.
Que vestía siempre de ángel,
y disparaba dardos de hiel.

Cuando, a los años, crecí
me dijeron que era utopía,
pretexto para los poetas
para no dejar de comer.

Siendo joven me platicaron
que pocos lo habían hallado.
Que su vida habían (incluso) perdido
por una búsqueda cruel e infinita.

Aún más escuché sobre el Amor,
pero sólo tristeza encontraba
dentro de sus rostros cansados,
brillantes en medio de los recuerdos.

Hasta que, por fin, supe
lo que era el Amor.
Nadie lo puede explicar,
pues sólo se puede vivir.

Descubrí los amaneceres con ella,
escuché el susurro del viento
mientras dormitaba a mi lado.
Logré mirar las estrellas del cielo…

Añoré su presencia cada vez
que su silueta se marchaba de mí.
Esperé que regresara de nuevo,
extrañé sus raras costumbres.

Pero también supe porqué
el Amor significaba dolor.
Un día, sin aviso, se fue,
y el vacío se apropió de mi ser.

No vi a Cupido volar,
con su atuendo celeste.
No miré la fantasía llegar,
del arco iris donde partió.

Jamás hubiera pensado
que aquello tan bello acabaría
en medio de abundante llanto
y un tremendo dolor.

 Hubiese preferido morir,
hubiese elegido no saber
lo que el Amor significaba,
pues mi corazón se desangraba.

  ¿Es que es así siempre?
¿Es que todo debe terminar así?
¿Por qué lo dulce de sus besos
se convierte ahora en fría hiel?

Pues ahora conozco el frío
de las noches pues ella no está.
Es hoy cuando siento que muero
cuando veo de nuevo su rostro.

 Amor es una palabra
que me reservo para mí.
¿Quién podrá salvarme ahora
de su terrible fatalidad?

 

Joan Von Sephiroth

 

Acepto quejas, sugerencias, comentarios, etc...

Ah, se me olvidaba... Si os sirve este pensamiento, hacedme un favor: Escribid un comentario y pongan en donde lo vieron, ¿vale? 

Muchas Gracias...!!!!

MD - Soledad

Ya he abandonado un poco este espacio (por cuestiones personales), asi que le daré un poquito de vida... yo creo que el sitio lo vale.
 
Hice una serie de poemas, dedicados a una persona en especial. Lo que más mérito me merece (eso creo) es que fueron creados en una madrugada. (Las locuras que hace uno cuando está enamorado, ¿no?).
 
De cualquier manera, aquí están.  Espero que sean agradables.
 

Soledad

 

Soledad, triste recuerdo
de añejos lugares alegres.

Soledad, que me torturas
con su plácida memoria.

¿Qué tienes en contra mía,
que me traes tanto dolor?

¿Acaso fue mi pecado
amarla con devoción?

Escucho viejas canciones,
sólo para aminorarte…
pero es inútil.
Regresas siempre, soledad cruel.

Deja de repetirme su nombre,
cesa ya tu tortuoso murmullo.
¿Cómo podré olvidarla,
si no paras de imaginarla?

En mi debilidad te cebaste,
como el buitre a la carroña.

Comes mi despojo cual piraña
que no perdona nada fresco.

¿Cuándo me dejarás, soledad?
¿Cuándo estaré tranquilo por fin?
Solamente cuando regrese ella,
cuando su presencia ahuyente la tuya.

Cuando sus besos transporten
mi ser hacia el alegre pasado.

Cuando sus suaves manos sanen
las heridas dejadas en el ayer.

Cuando sus ojos sean bálsamo
para mi maltrecho espíritu.

Cuando sus pestañas sean cortina
de un paraíso infinito y puro.

  Mas aquel momento está lejos
como la utopía que soñé con ella.
Cuando creía que tú, soledad,
jamás me asolarías.

Joan Von Sephiroth

 

Acepto sugerencias, comentarios, quejas, etc...

Ah, se me olvidaba... Si os sirve este pensamiento, hacedme un favor: Escribid un comentario y pongan en donde lo vieron, ¿vale? 

Muchas Gracias...!!!!

MD - Tiempo

Ya he abandonado un poco este espacio (por cuestiones personales), asi que le daré un poquito de vida... yo creo que el sitio lo vale.
 
Hice una serie de poemas, dedicados a una persona en especial. Lo que más mérito me merece (eso creo) es que fueron creados en una madrugada. (Las locuras que hace uno cuando está enamorado, ¿no?).
 
De cualquier manera, aquí están.  Espero que sean agradables.
 

Tiempo

 

¿Qué es el tiempo cuando no estás tú?
Es sólo una sucesión de dígitos,
quizá un borrón de eventos
sin ningún rastro tras de sí.

¿Qué es el tiempo cuando no te veo?
Tan sólo significa una espera,
tan larga como la distancia
que media entre un cielo a otro.

¿Qué es el tiempo cuando no estoy contigo?
Es un continuo discurrir de minutos,
es el incesante correr del segundero,
aguardando tu pronta llegada.

 ¿Qué es el tiempo, qué es esa cosa
cuando estás conmigo?

No es nada, mi cielo, no es nada,
aquello no existe jamás.

¿Qué es el tiempo cuando oscurece
el día estando a tu lado?
Es el deseo inexorable de un rato más,
el cruel verdugo que marca el final.

¿Qué es el tiempo cuando esperamos
el transporte “de regreso a casa”?

Es el reloj de arena que deja caer
sus últimos granos al vacío.

¿Qué es el tiempo cuando te marchas?
Es el comienzo de la rutina,
el trasteo de los recuerdos
que traigan de nuevo el tiempo perdido.

  El tiempo no existe, mi cielo,
cuando caminamos a solas.
Sin controles, sin medidas,
el amor se vive mejor.

 Joan Von Sephiroth

Acepto sugerencias, jeje, comentarios, reclamaciones, etc...

Ahhh, se me olvidaba.  Por favor, si te sirve este pensamiento, hazme un comentario y agrega el lugar donde encontraste el texto.

Gracias...!!!!

11月1日

Recuerdos

Algunas veces, pienso que las cosas no suceden tal y como uno podría haberlo previsto... aún cuando se ha trabajado estrictamente en un rumbo definido y circunscrito a una determinada dirección.
 
Hoy, después de perder un poco de tiempo contestando una inútil respuesta (inútil porque estoy casi seguro que será lanzada directamente a la basura), siento que extraño mucho los viejos tiempos: aquellos rincones en los que no tenía que preocuparme más que de mi propia soledad.
 
No, no significa precisamente que lamente mucho tener una compañía tan buena como la que tengo hoy en día.  Me refiero a la cantidad de errores cometidos en el pasado y que ocasionalmente me acompañan aún ahora.  El descubrimiento paulatino de mi propio ser me ha reportado un costo que se ha tornado difícil de soportar conforme pasa el tiempo.
 
En este lento aprendizaje perdí a una inteligente amiga que habría hecho maravillas con sus amigos, a un sobrio amigo que pudo haber sido la punta de lanza para un gran proyecto institucional, a un maduro amigo que hizo un enorme avance en mis propias perspectivas psicológicas...  He perdido las ganas de seguir luchando por una carrera, ahora que ya no le encuentro ningún sentido si todo lo que en este momento vale la pena está fuera de los muros de una escuela.  También ha decrecido mi capacidad intelectual para aprender nuevas teorías, he perdido la paciencia para comprender la práctica de cosas que no entiendo a primera vista.  Siento que mi antiguo ser se diluye en un lago negro de indiferencia y conformismo...
 
Puede que aparente una frialdad ante los embates y las ofensas, pero no dejo de ser una persona altamente sensible (por desgracia).  Quisiera disculparme con aquellas personas a las que las circunstancias de mi vida hicieron alejar de mí, pero ese extraño laberinto me ha rodeado sin remedio hacia un orgullo inexpugnable, hacia un corredor sin salida donde sólo brincando 15 metros se puede escapar...
 
Los recuerdos de mi pasado me ahogan.  ¿Cómo llegué hasta aquí?   ¿Fué cuando aquel joven de chaqueta verde entró a media clase, mientras todos estábamos poniendo atención?  ¿Quizá cuando aquella extraña compañera hacía travesuras en unas escaleras, riéndose de mi nerviosismo?  ¿O cuando acepté acompañar mis pasos con otra persona por primera vez?
 
¿Cómo llegué a esto?
 
Ahora, junto a una persona mucho más madura (y a la vez, más inmadura que yo), mi mente naufraga entre los problemas laborales, teológicos, filosóficos, personales, familiares...  Eso me ha permitido ver un poco más allá de donde antes podía, pero eso ha significado dejar de lado cosas que eran fundamentales para mi personalidad.  Tanto las influencias de Psicología como las relaciones afectivas han sido un punto drástico en mis decisiones.
 
Pero...
 
¿Acaso he olvidado algo?  ¿Será que mis posibilidades de ser se reducen geométricamente?
 
Sé que en esto no se entiende nada (de hecho, a mí me cuesta entenderlo del todo mientras escribo...), pero creo que en estas líneas he justificado un poco mi larga ausencia de estos territorios sagrados.
 
Quise decir en estas lineas: Estoy vivo, aunque lisiado...  Sigo respirando, aunque con dificultades...
 
No entraré en dramatismos.  Tan sólo anotaré que mi psique es un tanto distinta de la anterior: la vida me ha endurecido un poco.
 
La Vida... y Ella.
 
Pero... si hubiese una posibilidad de retornar al pasado...
 
 
7月6日

Liebe

Hace mucho tiempo que no actualizo este sitio, debido a problemas de tiempo, económicos, etc... y mucho me temo no poder actualizarlo nuevamente en una temporada.  Mas, como hace un wato (sic) me comentó una vieja amiga, le hace falta una "manita de gato" a este lugar.
 
(Justamente, esta vieja amiga me ha inspirado para escribir un poco...)
 
Camino por el mundo y noto que nuestra sociedad le da, cada vez más, un menor peso e importancia a esa fuerza tan trascendental como el Amor.  Normalmente, nos dejamos ir por las noticias diarias (en estas fechas, cosas como el Mundial de Alemania o la victoria de Felipe Calderón en las Elecciones Presidenciales...), por el consumismo, por los reality show (léase "Bailando por XXX", "La Academia XXX", etc.), por las telenovelas, por los problemas diarios, etc.  Y, tras todo eso, dejamos de lado esa oportunidad que nos regala cada día para transformar nuestra vida, con la Esperanza de lograr un objetivo mayor.
 
Creo que ése es el problema que tiene una persona "normal".  Cada vez vemos al Amor como algo más práctico (por un lado) o como algo anticuado (por el otro).  Ahora existen muchas personas decepcionadas por esas cosas raras que no logramos entender, como un gesto o una palabra de cariño, por el miedo a las antiguas caídas.
 
Narraré mi caso.  Durante mucho tiempo fuí un apostador, por así decirlo.  Me aventuraba en un punto particular sobre el Amor, sin esperar nada a cambio... supuestamente.  Invariablemente mi búsqueda terminaba en un fracaso, por cualquier motivo.  Ese proceso repetitivo hizo que cada vez creyera menos en el Amor; veía al corazón más como un estorbo que como una ayuda.
 
En una de esas cosas raras, mientras estaba sumido en unas profundas tinieblas, ese Amor llegó a mi vida.  Personalmente no sabía qué era lo que se sentía (creo que por eso había dejado de creer, hasta el punto de pensar que ese Amor ni siquiera existía)...
 
Ahora, con la perspectiva que tengo del tiempo, puedo decir que hubieron tantas cosas que hicieron que perdiera la Esperanza y que me mantenían permanenetemente dormido, que nunca esperé una respuesta así.  Pero, por alguna extraña razón, esa misma ceguera me llevó a donde estoy: cada suceso o decisión me llevó a Ella.  Así logré comprender un poco aquello que tanto me decía mi hermana: el Amor llega cuando menos lo esperas.
 
Sé que todo esto no redunda en nada, excepto por algo que deseo reafirmar.  Mi vivencia me ha enseñado que no importa cuántos golpes o caídas nos haga la Vida: siempre hay una Esperanza.  Está en uno decidir si aún se quiere seguir la Voz del corazón o simplemente se ignora por el miedo a ser lastimado de nuevo.  La vida es un riesgo, y creo (afirmo) que al encontrarse, el Amor es la fuerza más poderosa sobre la Faz de la Tierra.
 
La cuestión, entonces, es no perder la Esperanza en el Amor...
3月10日

Sobre las Olas...

Bueno, dado que la Dama Felicia me ha acusado de dejar abandonado este lugar, y pues no es por nada pero es una muy buena tutora mia y bla bla bla... pues en este ratito voy a contaros una vieja historia, para tod@s mis fans... jejejeje, que lo disfrutèis.
 
Y, por cierto, no he abandonado este sitio: como ya no trabajo en un Cybercafe me es mas dificil actualizar esto (y mas si nunca me pagan... *snif*).  
 
Esto va dedicado a las personas más importantes en mi vida... si es que sabéis leer entre líneas blancas y de texto... (En eso debo reconocer la destreza de la Dama Felicia... no sé las demás...)
 
SOBRE LAS OLAS
 
Érase una vez un pequeño barco de madera que atravesaba los Grandes Mares.  Estaba pintado de blanco aunque su cubierta tenía un tono azul que hacía recordar el cielo soleado.  El capitán, un viejo enano con barba gris dirigía la nave, sosteniéndose con su bastón.  Siempre iba acompañado de un viejo loro, tan viejo como él, que sólo observaba lo que el capitán podía mirar con su monóculo.
 
En los momentos en que cuento esta historia, el capitán está sentado sobre su vieja silla de madera y asientos de mimbre: su silla favorita.  La silla también parecía muy vieja: hasta podría servir de mecedora si el capitán se recargara más sobre el asiento.  Y, como de costumbre cuando no hay pendientes en el barco, toma su cuaderno de notas y apunta sus memorias... como una bitácora de viaje...
 
El capitán recordaba que en sus días más mozos, su barco se dirigía sin problemas. En aquellos entonces sólo se dedicaba a entregar fardos y mercancias: un trabajo sencillo.  Normalmente la pasaba en las tierras donde desembarcaba la carga y se entretenía con los espectáculos en las tierras lejanas.
 
Pero llegaron días donde las tormentas estaban a la orden del día.  El capitán tenía que esforzarse por maniobrar su barco y mantenerlo a flote.  La brújula se perdió para no regresar jamás, y el capitán no encontró la isla donde debía desembarcar su carga.
 
Y, en medio de aquella noche sin estrellas, de aquel abismo negro, un pequeño faro se encendió a lo lejos.  El capitán no recordaba ya la luz pues en esos días no amanecía ya.  Lo único que pudo hacer fué ir a la luz, como una luciérnaga.  Pero al casi llegar, el faro se apagó y no volvió a encenderse.
 
Y así surgieron, en tramos, faros encendidos.  Inevitablemente el capitán bregaba contra la tormenta y trataba de llegar al faro pero siempre se apagaba casi al llegar.
 
Hubo una ocasión en que un faro más se encendió.  El capitán, cansado ya de tanto intentar llegar a la luz decidió dejar de intentarlo.  Pero aquella ocasión el barco llegó más cerca de ese faro que nunca antes.  Inexplicablemente, el cielo se fué despejando y se comenzó a filtrar La Única Luz.  El capitán tomó los mandos del Navío, pero sólo consiguió alejarse del faro y aquella Luz Celestial se perdió durante años.
 
Las tormentas se hacían más fieras y salvajes conforme los días avanzaban.  Otrora estaba hacia un faro, otrora hacia una luz lejana, esperando encontrar aquella Luz que le había llenado de Paz.
 
Entonces vió una construcción blanquecina y un poco resplandeciente.  Aquel faro emitía alegres destellos, y el capitán se dirigió hacia allá... deseoso de ver a otro ser humano.  Entonces supo que había llegado a Arabia.  Pernoctó en aquel faro, al encallar... aunque siguió sin amanecer.  Durante semanas el capitán se alegró y bebió de lo que los lugareños le daban.  El capitán albergó muchas esperanzas de vivir en aquel lugar, hasta que una noche salió a orinar, dada su avanzada edad.  Contempló a los lugareños de Arabia frente a una hoguera y sacrificando a un tierno niño.  Furioso y decepcionado, el capitán izó anclas y partió de ahí.
 
En otra ocasión llegó a otro faro.  Era la ciudad de los gallegos.  Sus habitantes, silenciosos, se mimetizaban con el ambiente y en las noches les gustaba platicar.  Tenían un gusto raro por las sombras y los gatos y también gustaban del teatro.  El capitán vió que a Galicia se le consideraba una ciudad de tontos pero en realidad eran sabios entre sabios, grandes mentores de las gentes.  Pero el ritmo monótono de la ciudad le instó a partir de ahí.
 
Y llegó un día en que vió un faro situado en las tierras del MeDiterráneo.  Al principio lo había confundido con MaDagascar pues sus cartas marítimas no le servían de nada entre aquella negrura.  Pero antes de hacer el primer intento de llegar, un faro más se encendió muchisimo más cerca de su barco...
 
La ciudad de los salemitas, donde alababan al Señor y tenían como rey a Melchisedec le atrajo por la alegría de sus habitantes.  Eran Valientes aquellos salemitas: incluso podían hablar sobre el Altísimo con personas que jamás hubieran conocido a aquel Dios.  Intrigado, el capitán contempló sus costumbres, pero se llevó una enorme decepción.  De haber considerado a aquellos salemitas como Hijos de Dios, notó que tenían tratos con las Sombras y la Oscuridad.  Partío de aquella tierra para nunca más volver.
 
Ahora se encamina al Faro del MeDiterráneo.  Y aquello hubiese sido sin contratiempos pero a unos kilómetros de llegar, de nuevo el Navío no respondió a los mandos.  Se dirigía solo, hacia un lado distinto del MeDiterráneo.  Y gloriosamente se encendió La Única Luz.  El Sol irradiaba un calor que alegraba el espíritu y estimulaba la creación. El capitán se sintió tan feliz que olvidó el faro del MeDiterráneo y sólo se quedó contemplando La Única Luz.  Mas... el capitán sabía que nunca alcanzaría el sol. 
 
Tristemente, el capitán sigue su rumbo.  El delgado faro del MeDiterráneo le espera, aunque podría ser que el esfuerzo del capitán por encontrar dónde abandonar la carga sea en vano... podría suceder que el faro se apagara al poco de alcanzarlo y perderlo para siempre.  Pero el capitán alberga una pequeña alegría, pues su experiencia se acrecenta y sabe que eso podría darle la llave para lograr llegar a La Única Luz.  Ésa es su esperanza contra las tormentas que lo acosan día y noche...
 
Bien, no es una historia coherente... lo reconozco.  Es que no he tenido mucho tiempo para crearla: tenia la idea por algunas cosas que me han sucedido pero el tiempo cuesta caro por aquí... *gulp!*.  Si os sirve como pista, lo que acabo de contar es mi vida, jeje... me encantan los matices de sombras y mareas...  No les sorprenda que haya usado un barco: el agua es mi elemento.
 
Espero opiniones, sugerencias, mentadas... bueno, eso no..., etc.  Cuidaos...!!!!!
1月28日

Tempestad

Tempestad golpeando una embarcación.
Rostros angustiados, dormidos.
¿Cuánto puede durar un barco sobre la marea tempestuosa?
¿Cuánto logra mantener su curso?
 
Durante años, me he dedicado a observar el comportamiento humano... no a gran escala pero al menos con las personas con las que me rodeo.  Estudio el comportamiento.  Lo clasifico.  Logro algunas conclusiones, aunque nunca he logrado estandarizar al ser humano.
 
A veces pienso que es una pérdida de tiempo hacer filosofía.  Es algo a lo que me ha orillado la vida, pero no me basta si no me logra hacer feliz.  Y ahora... tan sólo pienso que tantos años de observar, estudiar... tantos años de simplemente reflexionar y lograr alguna idea, no me sirven para nada.  Comprendo el exterior, pero no logro entenderme a mí mismo ni a quienes realmente quiero entender.
 
Veo (con mi filosiofía) que sólo trato de mantener el agua en la palma de mi mano.  Debo dejarla fluir, pero... eso me haría sentirme infeliz.  Igualmente si la dejo: es como un ácido, pero al menos no duele tanto.
 
Ya no sé.  Realmente estoy confundido.  No logro comprender esa fuerza que llaman Amor, cuando levanta y tira a la vez.  Quisiera entenderlo porque eso es lo que me aqueja, lo que no permite que sea feliz.  Por más que trato que las cosas no me importen... siempre logra hacerme ver más pequeño e inútil, impotente ante mí mismo.  ¿Cómo logran algunas personas ignorar simplemente lo que sienten?  ¿Cómo se puede mantener el rumbo de la vida sin verse afectada por los sentimientos?
 
¿O es que soy yo el que es tan débil?
 
No quiero serlo, pero no puedo hacer ya otra cosa.  Quizá por eso trato de comprender a los demas... trato de entender lo que sienten y la forma en que reaccionan, para poder tener una idea de cómo superar mis propias deficiencias.
 
Mi deficiencia...
 
¿De dónde saca el ser humano la fuerza necesaria para que, aún siendo golpeado, se ponga de pie y muestre la otra mejilla aunque la vida le vaya en ello?  ¿De dónde procede la fortaleza que hace que aún siendo humillados y vejados, sigamos pensando que esa persona es aún importante?
 
Si lo supiera, sería estupendo.  Así lograría eliminarla por completo.
 
Ya no bastan las frases hechas...
 
El barco sigue su curso.
Aunque las mareas son fuertes,
queda fuera para soportar
la carga y los pasajeros que a cubierta van.
 
Mas, lo que carcome la salud del barco
es que sus tripulantes están enfermos.
Poco a poco, cae la fuerza suficiente
para hacer que el barco enfrente al mar.
 
La brújula está desorientada,
el capitán se ha cansado de gritar
órdenes y contraórdenes al timonel.
Todo es confusión, todo es caos.
 
Tan sólo la Dama del Mar
puede apiadarse de las pocas almas
que a bordo se aferran a su vida.
Pero incluso la Dama se ha ido.
 
† Ahora, sólo siento que estoy flotando. 
† Es una rara sensación. 
† Como si nada importara...
† como si nada existiera...
 
El barco se ha hundido.
La tripulación trata de tomar
como salvavidas cualquier cosa.
La furia del mar azota sus lomos.
 
Rostros aletargados, tristes.
La catarsis de su existencia.
¿Acaso un hombre puede sobrevivir?
¿Acaso existe remedio contra la tempestad?
1月21日

Remodelando...

Bien.  He estado dándole una manita de gato a mi espacio, y aquí está.  En algunas máquinas no se puede ver el video (¬¬') pero confío en que en la mayor parte de los equipos se vea el video de "My Will" de la serie de anime InuYasha.  No parece obvio que me gusta mucho esa serie (¬¬')... lástima que no pueda encontrar un solo lugar donde pueda bajar o adquirir o comprar los DVDs originales o por lo menos con los capis completos.  Bueno... no todo se puede en esta mugrosa vida.
 
Ando rascando lugar en la escuela, porque tengo algunos problemillas (¬¬').  Igual y no tendré tanto tiempo de actualizar, pero al menos haré el intento.
 
¬¬'
 
Bueno, comentarios, sugerencias, quejas... (excepto insultos...), háganmelos saber por aquí o a mi correo.  Agradeceré mucho sus ideas.
 
CYA...!!!!!! [La propiedad intelectual de "CYA" es única y exclusiva de Yordi® y DSY³®.  Todos los derechos reservados]
 
 
1月2日

...

Hoy es uno de esos días en los que tengo tantas cosas encerradas en el fondo del corazón y necesito sacarlas aunque no sé cómo.  Bueno, sé que una de las cosas que, creo, se me da bien es escribir.  No puedo escribir a quien quisiera, pues es alguien que no puede comprender lo que trato de decir y sólo se queda con la cuarta parte de lo escrito y además malinterpretado, así que no he encontrado otro medio... si, quizá suena tonto, pero así es.
 
Tal vez suena increíble que un estudiante de Cuarto Camino, que debería hacer sucesivas observaciones de sí y que debería frenar sus propios yoes se deprima a las primeras de cambio, o tal vez no lo sea porque me conozco lo suficiente como para decir que soy un inconstante.  No lo sé con certeza.  Pero lo único que realmente siento y que he podido observar es que tengo algo tan profundo que necesita ser sacado o simplemente me acabará.
 
Disculpad si mi escritura es vaga.  Equivale un poco al flujo de mi mente emocional, que es agitada con el más mínimo soplo de viento del exterior.  Las cosas que percibo se eclipsan por esa sensación que me ahoga en mi propio aliento, que me aniquila poco a poco sin saber cómo sacarlo exactamente.  Sé que no debería darle tanta importancia a una respuesta tan cruda como la que me han dado, pero el remitente me puede todavía.  Creía que ya estaba superado y que no habría problemas, y me equivoqué.  Mi "hombre oscuro" aún me persigue por estrechos callejones oscuros, como en la novela "Apocalipsis" de Stephen King.  Es en estos momentos cuando necesito a un amigo que realmente sea de confianza para contar todo esto sin esperar un rostro de burla o un consejo vago, mas me encuentro solo, lo suficientemente solo como para no poder salir de mi propio escondite, por miedo quizá a ese demonio mío agazapado en las sombras.
 
Me gustaría decirle a esa persona tantas cosas... pero es inútil.  Si tan sólo pudiera estar seguro que eso ayudaría, pero no es así.  No le cambiaré esa estúpida percepción suya sobre mí (como si yo pudiera estar "ardido" por sus amigos...).  Me gustaría hacerlo, pero es inútil. 
 
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Ha pasado un poco de tiempo.  Si, creo que es posible que te reanimen si tienes quien te apoye.  Por fortuna, asi es.  Bueno, creo que me hace falta aprender mucho sobre mí mismo... XD  Saludos a quienes lean este vago espacio... XDDDD Ya os dejaré comentarios...
12月26日

FELIZ NAVIDAD

Navidad... una festividad efímera en la que las personas tratan de redimir los errores cometidos a lo largo del año y se reúnen en familia como no lo hacen la mayor parte del tiempo.

Navidad... una fiesta mercantilista que busca el provecho económico de las grandes compañías lucrativas bajo la enseña de un anciano hombre de barba blanca y abrigo rojo.

Navidad... una antigua celebración en honor al nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, oficializada en el Concilio de Nicea por el Emperador Constantino para sustituir la festividad pagana del nacimiento del Dios Sol...

Navidad... el inicio del Solsticio de Invierno y el sufrimiento de las cada vez más crudas temperaturas a partir de la invasión del Hombre al Medio Ambiente.

Navidad... una época en la que los pinos son protagonistas, aunque mueren millones de ellos al año para existir en las luminarias por menos de un mes.

Navidad... un tiempo de regalos e intercambios.  Un momento de grandes chimeneas, felpudas botas y regalos envueltos en celofán; un instante donde las series de luces artificiales cobran vida y colorido, donde la nieve se convierte en un trocito de cielo, donde las figuras de porcelana y barro escenifican la venida del Maestro bajo los tintes de la leyenda, donde los infantes deben dormir con el ansia entre sus manos, donde los cohetes retumban hasta el amanecer.

Si por el solo hecho de reunir a las personas es importante la Navidad, entonces es una excelente época. 

Sin embargo...

...¿debemos esperar a Navidad para corregir los errores y disculparnos con el que ofendimos?

...¿debemos esperar a Navidad para reunirnos con la familia?

...¿debemos adquirir lo que el mercado nos ofrece tan sólo porque es Navidad?

...¿debemos esperar a Navidad [o Semana Santa] para acordarnos que alguna vez Dios caminó entre nosotros?

...¿debemos corromper nuestro entorno para celebrar la Navidad?

...¿debemos acabar con nuestros bosques para celebrar la Navidad? [¿De qué sirve un árbol sin vida, seco y arrumbado en un desván? ¿Tan sólo porque el capricho humano lo separó de la vida?]

...¿debemos tomar estas fiestas como algo eminentemente mercantilista?

OK OK... me excedí...

Vale... quizá deba dejaros con esto:

¡¡¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD CABRONES... !!!!!!
...y Felices Fiestas de Año Nuevo

Ahora sí, es todo...

12月21日

El Gesto De Un Amigo

Amistad...

¿Existe la amistad?

Mi tío alguna vez me dijo que sólo tenemos como amigos un peso en el bolsillo y un perro.  Otro más me ha dicho que a los amigos se les cuenta con la palma de la mano, y sobran los dedos de ella.  Yo había creído que a los amigos se les puede encontrar en cualquier lado, en cualquier parte: sólo dependía de la perspectiva que se les pusiera a las personas.

Mas... he quedado conmovido.  Si, tal vez no es algo muy significativo, pero creo que es el gesto de un amigo.  De alguien a quien había ignorado desde hacía un tiempo.  Gracias a su ayuda, me libré de una de las asignaturas adeudadas que pesan sobre mis hombros.  Ahora sólo tengo que preocuparme de 5 materias.

Y me quedo pensando, ¿qué tan "transitoria" es la amistad? ¿Acaso sólo tenemos "compañeros", como me dijo alguna vez uno de mis alumnos? Bien. Al menos sé que no estoy solo, y que tengo un apoyo en algún lugar, donde no imagino. Yo lo esperaba de mis dos "supuestamente" mejores amigos, pero uno de ellos está ocupado ahora con sus asuntos jerárquicos y diplomáticos, y la otra ha vertido la hiel en su corazón y ha cerrado para siempre las puertas de la amistad, tal vez por un amor maldito que había residido en mí.  Mas... eso sólo enseña que somos transitorios en este mundo, y que nada permanece, nada es para siempre... ni siquiera la amistad.

Sin embargo, aún tengo "compañeros" fieles, a quienes apoyaré por encima de las cosas, tal vez como "compañero", o como amigo.  He visto regresar a un viejo amigo, el buen Guardián; y a mis antiguos amigos de la secuencia, a quienes tenía mucho tiempo abandonados.  Hasta hace poco, mi antigua Jefa me acompañaba y aconsejaba.  Si.  No es bueno encerrarse en un mundo exclusivamente: hay tantas personas alrededor.  Mas no he desarrollado con ninguna de ellas la confianza suficiente para hablar, para contar sobre mí.

Tanto tiempo escuchando a la persona más importante de mi vida sobre sus mejores amigos, tantas veces que salía de relieve lo muchísimo mejores que eran ellos... y yo estimando que no hacía lo suficiente para merecer ser un buen amigo... y ahora veo, con dolor, que simplemente el hecho de considerar a una persona tu mejor amiga no significa que tengas que serlo para ella, aunque te esfuerces por serlo.  Lo importante en una amistad es dar y sentir también que recibes apoyo, ya sea física o moralmente.  Es una balanza, que al igual que dos amigos recargados hombro con hombro, no debe desequilibrarse o uno de los dos caerá.

Alguna vez me preguntó alguien que si prefería a mis antiguos amigos o a los que tenía en ese momento.  No le contesté.  Aún recuerdo que en mi infancia mis amigos fueron los libros y las pocas personas adultas que se preocuparon por proveerme de ropa o de alguna comida cuando la necesité.  Aún recuerdo que hace 5 años mis amigos gustaban de irse de borrachos o armar fiestas en el trabajo y con música de metal.  Aún recuerdo que no hace mucho mis amigos gustaban de una buena plática y del trabajo en equipo. Y, cuando me preguntaron eso, mis amigos gustaban de los bailes de salsa, cerveza y cháchara.  Todos ellos me enseñaron algo en su momento, y cada uno tuvo su importancia en su transitorio momento...

Mi ente filosófico (la mente intelectual, como bien enseña el Cuarto Camino) me dice que somos transitorios en este mundo, y no podemos esperar a forjar una eterna amistad.  Que los frutos de las manos humanas siempre estarán sujetos a la barrera del espacio-tiempo y permanecerán en la eternidad relativa a la vida de los humanos.  Mas mi corazón (la mente emotiva, enseñada igualmente por el Cuarto Camino) se siente triste, pues ve que la transitoriedad sólo significa soledad.  Creo que es un dilema; tal vez las cosas tan sólo son porque existen y uno hace que existan en cualquier lugar que desee... aunque no tengamos la potestad de saber cuánto durará.

En fin... me he quedado conmovido.  Sólo queda agradecerle a Dios por los amigos (o compañeros) que me ha puesto en el camino y por los que han sido alejados de mi lado... todo ocurre por una razón...

Eso también lo sé...

10月15日

Sueños...

Sueños…

 

¿Alguna vez has soñado?

 

Yo... si he soñado. 

 

Cuando era bebé (más de una vez debí despertar a mi madre para que me calmara).

Cuando era niño (más de una vez le conté a mi hermana mis temores antes de despertar).

Cuando fuí adolescente (más de una vez algún maestro interrumpía mi estancia en un plácido lugar).

Cuando fuí joven...

 

(cuando fuí joven...)

 

Antes soñaba mucho con ser un buen sacerdote.

También he soñado en ser un maestro.

En ocasiones sueño con ser un gran historiador.

 

Pero creo que mi sueño real...

...se resume en una sola pregunta.

que me hicieron cuando estaba en la primaria:

 

¿Qué quieres ser de "grande"?

 

Y yo les contesté:

 

"Quiero ser papá".

 

Si, suena ridículo... incluso para un niño de 7 años...

...pero creo que eso es lo que resume realmente MI SUEÑO.

 

No la reproducción ni la sola consevación de mi esencia, sino el tener un hogar firme y estable, con una persona en quien realmente pueda confiar.

 

He encontrado mi sueño.

Pero... ¿cómo lograrlo?

 

No es un sueño realmente para mí... así que realmente no podría decir que ése es MI sueño, pero sí mi meta.

 

-----------------

 

He encontrado varios sueños (efímeros, pero sueños al fin...)

 

En la fortaleza de una dama para hacer el bien a los demás… ·=[N V R]=·

En la sencillez de una persona para entender su mundo… ·=[N V R]=·

En la perspectiva espiritual de una creencia para hacer milagros…

En la cálida amistad que brinda una mujer por encima de su noviazgo… ·=[M G C]=·

En los graciosos tropiezos que me hicieron reír y llorar… ·=[W V R V]=·

En la indiferencia gélida que se usa para protegerse a sí mismo… ·=[V O D]=·

En la compañía de aquellos que alguna vez necesitaron de mí…

En las ansias por abrir una nueva cadena de pizzerías… ·=[V H M C]=·

En las fuerzas que puede imprimir una persona a pesar del tiempo… ·=[N V R]=·

En la humanidad de una persona, a pesar de los vicios… ·=[G G G]=·

En una llamada de una hora a celular, siempre para cotorrear… ·=[L G R R]=·

En el consejo sabio de una persona con experiencia… ·=[L G R R]=·

En los labios que me hicieron descubrir un entero mundo… ·=[L A B H]=·

En la paciencia y constancia férrea de una aspirante a la nada… ·=[L A B H]=·

En el conocimiento de una vida y su extremismo sin par… ·=[L A B H]=·

En la desesperanza y en el renacimiento de un fuego extinto… ·=[L A B H]=·

 

He soñado…

 

…pero me he dado cuenta de que ésos son sueños ajenos… no son mis verdaderos sueños.

 

Incluso soñar pierde significado para mí… (¿para qué soñar, si seré parte del barro el día de mañana?)

 

Pero… al menos tengo una idea.  Una aspiración.  Una meta.

 

No un sueño, pues no es la misión máxima que busco…

 

…pero sí es un objetivo.

 

Y mi objetivo, en resumen, es AMAR.

 

Curioso… podría ser un sueño, al final de cuentas…

 

…al final de cuentas, vivo siempre entre la realidad y la imaginación.

 

¿Qué me asegura que realmente no estoy soñando en este momento…?

 

AMAR…

 

…es un sueño… al final de cuentas.

 

Un sueño propio… un sueño extraño, pero familiar a la vez.

 

Un descubrimiento, un renacer.

 

Un sueño…

 

Bien, debo dormir.  Mañana, quizá ese sueño se haga realidad…

 

(depende de cómo me haya movido en mi cama… jijijijijijijijiji).

10月11日

Catarsis

Mil veces me he hecho la misma pregunta.
¿Para qué existe el ser humano?
¿Para qué existe la Humanidad?
¿Acaso para un fin divino?
¿Es un paso trascendental antes de una existencia inmortal?
Entonces, ¿para qué perder el tiempo en este mundo?
¿O es un constante aprendizaje sobre las capacidades de nuestra alma en diferentes existencias mortales?
Entonces, ¿cuál es el fin de todo eso?
 
Como sé que jamás podré contestarme esa pregunta con certeza, me pregunto de nuevo
¿Para qué exsto yo?
¿Acaso para un fin divino?
Sé que soy una criatura divina, pues puedo sentir a Dios cuando siento Amor.
Pero no conozco a Dios.
¿Acaso estoy en un paso trascendental antes de ser un ente inmortal?
Me siento inmortal cuando percibo a Dios.
Pero no estoy seguro de que realmente llegue a ser un ser inmortal.
(Además que ésa no es una aspiración mía)
¿Es un constante aprendizaje sobre las capacidades de mi alma a través de diferentes existencias terrenales?
Quiero pensar que así es, si no mi existencia realmente no tendría sentido.
 
Entonces, si estoy aquí para aprender, ¿qué es eso que debo aprender?
Sé que soy un ente solitario, no sólo por mi signo (Cáncer) ni por mi carácter.
Es una condena que llevo al no poder expresar bien mis sentimientos.
Es una carga que tengo desde que amé por primera vez.
Descubrir que estás condenado a una eterna soledad no es fácil.
Descubrir que estás condenado a nunca ilusionarte no es sencillo.
Pero lo he aceptado con reservas.
Sé que es "por ahí" por donde debo empezar si quiero aprender algo en esta vida.
 
Entonces, ¿aprendo a no ser solitario?
No.  Como seres humanos, nos impele una NECESIDAD interna el no permanecer en soledad.
El Homo Sapiens Sapiens, por su naturaleza e interacción con Gaia, es social y vive en manada.
No sobreviviría jamás de forma aislada.  Y no he encontrado ser humano alguno que lo haya logrado.
Mi NECESIDAD, entonces, es no ser solitario.  No es algo que debo aprender. Es algo que llevo por instinto.
Entonces, queda claro que no aprendo a no ser solitario.
 
Entonces, ¿qué debo aprender en esta vida?
Soledad... ¿qué es lo que tiene que ver? ¿Acaso no debería aprender sobre la riqueza, u otra cosa?
No.  Porque es precisamente la soledad lo que me hace reflexionar. Y mi destino (lo sé) está sellado por esa palabra.
 
Entonces, mi aprendizaje tiene que ver con soledad.  Pero no es sobre MI soledad.  Entonces, ¿qué es?
No.  Miento.  Sí es sobre MI soledad.  Pero no sólo sobre la mía.
He visto el mundo.  Hoy es más solitario que nunca.  Cada persona se recluye tras un ordenador ocultando sus miedos (o revelándolos más, depende) y tratando de conocer personas usando la tecnología.
Pero la tecnología no ha servido para unir a las personas: las está alejando más.
Ya no hay esa convivencia mutua que permitía estar en contacto físico con las personas.
Ahora, desde una mentalidad digital, los vemos más a menudo como herramientas.
En la actualidad, nuestra percepción de los demás es limitada pues cada quien se recluye en su propio mundo.
Cada día estamos más solos.
 
Entonces, ¿debo aprender sobre la soledad del mundo en esta época?
Si y no.  Sé que yo también formo parte de esta generación solitaria. 
Sé que yo también padezco de esa terrible enfermedad que amenaza con convertirse en la segunda causa de muerte en algunos años.
DEPRESION
La soledad causa depresión.
 
Pero... ¿siempre es así?
No.  Sólo la soledad que se enfoca de manera equivocada.
Hay personas que han trabajado en solitario, y han logrado grandes descubrimientos y aportaciones para la Humanidad.
La soledad en sí no es mala, como todo lo que posee la Madre Gaia.
Sólo la soledad mal enfocada.
 
Entonces, ¿acaso debo aprender a enfocar esa soledad?
Mi respuesta es SI.  Ésa es la constante de mis días, desde que tuve diez años.  Aprender de mi soledad.
Como ser solitario, soy poderoso.  Tengo absoluto control sobre mis actos y decisiones, sin temer que dañe a alguien más.
Como ente aislado, puedo percibir con mayor claridad las emociones y actos humanos.
(Ése es el secreto de los ermitaños).
Como ser solitario, mi esencia se acrecenta hasta ser la máxima energía de MI universo.
Pero... mi instinto como mamífero no permite que conserve esa poderosa energía para mí solo.
Debo compartirla.  Debo ceder mi soledad.
¿Ceder?
Si.  Como ser humano, sé que debo ceder.  Es la única manera de que los demás sepan que existo.
Es la única manera de que yo mismo sepa que realmente existo.
 
Entonces, ¿mi aprendizaje también es ceder mi soledad, una vez enfocada?
Posiblemente.
Mi relación con el mundo, con este mundo cada día más solitario.  Más encerrado en sí mismo.
Mis años de soledad han servido para ser un filósofo.  En días donde no existe la filosofía.
O se deprecia su valor.
Mi relación con los demás, es principalmente ceder.
Ceder mi tiempo.  Ceder dinero.  Ceder mi espacio.  Ceder mi mente y pensamiento.  Ceder mi esfuerzo.
Pero... sé que muchas veces cedo demasiado.  También sé que cedo muy poco en ocasiones.
 
Entonces... ¿debo aprender a ceder?
Mmmmmm... no lo sé.  Una vez (no hace mucho) cedí demasiado, y me quedé sin nada.
Y antes de eso, cedí muy poco.  Y me quedé con ganas de compartir.
Si.  Puede ser.  Aprender a ceder.
Pero... sé que hay otros seres humanos que se aprovechan de esa NECESIDAD de compartir.
Y exigen que uno ceda demasiado.
Y lo dejan solo a uno cuando uno no está dispuesto a ceder tanto como ellos piden.
Y es que ceder de más es perder mucho de sí mismo.
 
Catarsis.
He aprendido que una catarsis es una forma de renacimiento.
Sé muchas cosas.  Percibo que desde mucho antes de nacer.
Pero no puedo aplicarlas.  No es lo mismo el conocimiento que la aplicación.
 
Catarsis.
Es una renovación.  (Como diría una vieja AMIGA).
Es bueno llorar en el hombro de alguien.  Pero yo, no tengo con quién llorar.
Sólo conmigo mismo. 
Es mi propia condena. 
Es mi propia maldición.
Es la consecuencia de no saber ceder apropiadamente.
Es el fruto de no enfocar correctamente mi soledad.
Es la secuela de mi propia depresión.
Es el efecto de conocer la proporción de soledad en este mundo.
Es el fruto de tratar de no ser solitario.
Es la consecuencia de existir.
 
He aprendido que el ser humano siempre vive solitario.  Pero no puede vivir así.
Solos nacemos, vivimos solos, y solos moriremos.  Es nuestro destino como criaturas individuales.
Pero... no me puedo resignar a existir así.
NECESITO vivir con otros.  Amar.  (Y creo que aquí le sigo dando la razón al viejo Allen).
La NECESIDAD de no vivir aislados del mundo.  La NECESIDAD de existir.
Como una vieja AMIGA me dijo: no hay amor que dure 100 años... y los únicos que duran tanto tiempo...
...son por costumbre.  Es una forma de NECESIDAD.
 
Pero, sé que áún me falta por aprender.
Sé que aún debo alejarme de muchas personas (aunque YO NO LO QUIERA, QUE QUEDE MUY CLARO)
Para no involucrarme sentimentalmente con ellas.  Y no perder mi existencia en un solo instante.
Para no provocar lástima.  Compasión.
Alguien dijo que... sólo un animal siente autocompasión.
Y si yo no tengo derecho a compadecerme, mucho menos los demás.
Pero... ¿acaso eso es NO ceder?
¿Qué debo hacer entonces?
 
Acepto que no soy perfecto.  Me da mucha tristeza la soledad.
Pero debo continuar.  Sé que debo completar lo que vine a aprender.
Y transmitirlo a otros.
 
No debo dejar que la soledad me venza.
Es una gran aliada, pero también sé que puede ser un enorme enemigo.
Suena irónico, pero sé que unicamente me tengo a mí mismo.
Y eso me reconforta.  (Y también saber que Dios está conmigo).
 
No.  Sé la persona que soy.  Y eso... es invaluable.
Y en la medida que me conozca, podré filosofar.
Y luchar por cambiar (un poco) a este mundo solitario.
 
Bien... creo que eso es todo... bueno, no lo es.
Pero... ya me ha quedado demasiado largo este blog.
Así que... ya no os aburriré más.
 
Una cosa más.  (Y eso va para una VIEJA AMIGA)...
Si consideras que el aislamiento es el mejor remedio para no conseguir "admiradores"... pues vale.
Pero... yo he aprendido esta noche que no es la soledad lo que me ayudará a olvidar.
Es mi propia mente.
 
(O sea, Felis Sapiens Sapiens... por MI parte sigues siendo mi amiga...)
 
Así que... ya os lo dije: no estaré muy lejos... al menos yo no.
 
(Admiradores... jajajajajaja... para seros honesto y sincero, eso se vió demasiado patético).
10月10日

Cansancio

Siento bastante cansancio...
 
...y no me refiero al agotamiento físico, pues por fortuna he podido dormir bien este fin de semana. 
 
No.
 
Estoy bastante cansado de amar.  De sentir esta sensación tan absurda.  Estoy bastante cansado de amar sin ser correspondido.  Tropezar con la misma piedra, una y otra vez.  Caer en el mismo hoyo, consecuentemente y sin poder evitarlo.
 
Mas... al mirarlo, veo que sin eso, simplemente no existiría... nada tiene sentido para mí ahora.
 
Entonces, ¿qué busco?
 
Sólo sentarme y descansar un poco.
 
Pero este corazón no me deja descansar.
 
No puedo razonar... sé qué debo hacer, pero simplemente el sentimiento me ata.
 
Soy esclavo de mis sentimientos.
 
Pero, ¿acaso eso sirve de algo?
 
No.
 
Los sentimientos no me sirven para nada.
 
Deberían simplemente morir.
 
Debería dejar de ser el tipo bueno de los cuentos.
 
Debería dejar de ser el idealista que trata de ayudar a las personas.
 
Debería dejar de ser el juguete de los demás.
 
Debería dejar de ser aquel a quien recurren en momentos de necesidad y no de calma.
 
Debería... pero no puedo.
 
No puedo simplemente morir...
 
No puedo dejar de ser el tipo bueno de los cuentos.
 
No puedo dejar de ser un idealista que trata de ayudar a los demás (sobre todo... sin involucrarme sentimentalmente...)
 
No puedo dejar de ser el juguete de los demás, si sé que con eso puedo serles de ayuda.
 
No puedo dejar de ser aquel a quien se recurre cuando hay momentos de necesidad...
 
¿Porqué?
 
Por mis estúpidos sentimientos.
 
Debería... desprenderme del corazón (o, más precisamente, de un hemisferio de mi cerebro) para dejar de ser un afiche que puede usarse y botarse.
 
Siento tanta rabia al saber que tengo que tropezar con la misma piedra... dan ganas de darse un tiro.
 
Pero ni siquiera eso puedo hacer.  Soy tan cobarde...
 
Tantas personas a quienes he amado y por quienes he hecho mucho... que he perdido la cuenta.
 
Once años, y no he aprendido nada.
 
Es una vergüenza.
 
Pero... ¿acaso sirve de algo el lamentarse?
 
No.
 
Porque a final de cuentas, ésa es mi misión...
 
...¿o no?
 
No.
 
Mi misión... no la conozco.  Pero existo para llevarla a cabo.
 
Entonces mi existencia no corre desde los demás.  Corre desde mí mismo.
 
Entonces... las demás personas no deberían tener ningún significado para mí.
 
¿No?
 
No.
 
¿Porqué?
 
Porque incluso esas personas ingratas me han enseñado cosas que me construyen y preparan para llevar a cabo esa misión.
 
Aquellos que alguna vez se dijeron mis amigos, y que me voltearon la espalda cuando más lo necesité; incluso de ellos he aprendido algo.
 
Pero, no puedo sentir tanta rabia de amarles tanto.
 
No puedo evitar sentir tanta rabia de mí mismo.
 
¿Porqué me vuelvo a enamorar, una y otra vez?
 
¿Acaso no puedo resignarme tan sólo a escuchar y permanecer alejado?
 
¿Acaso no puedo evitar que las cosas me afecten?
 
No.
 
No soy una piedra.  No soy un objeto inanimado. 
 
Pienso y siento...
 
...por desgracia.
 
Tan no soy una piedra, que ni siquiera he podido respetar mi propio código moral esta vez.
 
¿Y para qué?
 
¿De qué sirve enamorarse de una piedra?
 
¿Acaso eso ayudará a que cumpla con mi misión?
 
No.
 
Pero eso ya no importa.  Estoy cansado.
 
Muy cansado.
 
Necesito mandar a la ... a todo.
 
Y ubicar bien mi espacio.
 
Bien... creo que he vaciado un poco de mi locura... no salgo de una cuando entro en otra.  Me doy asco.
 
Vale... (como diría un amigo mío)... ése era el punto.
 
10月8日

El Ángel y el Caballero

Bueno... dentro de una de las cosas que me gusta hacer mucho, es escribir.  Agradezco a quienes se han tomado la molestia de dejarme un comentario por las narrativas... me estimulan para escribir más.  Si no os gustan... JODEOS!!!! (no, no es cierto...)
 
En fin... os dejo una de mis narrativas, hecha en momentos de inspiración por cierta dama... ahhh, pero poco a poco nos reponemos, ¿verdad, Sephiroth? Ojalá os guste.
 

El Ángel y el Caballero
Idea Original: Joan Von Sephiroth
Redacción: Irfaxad

 

Érase que se era (como rezan los comienzos de los cuentos antiguos) un pequeño reino.  Tan pequeño, que tan sólo había un castillo antiquísimo en medio de una buena extensión de pastos verdes con florecillas blancas.  Se cuenta que, cada atardecer, un ser de enormes alas blancas se sentaba de frente al Sol, y lo contemplaba hasta que la Luna llegaba a su cenit.  Su mirada era casi siempre nostálgica.  Sus vestiduras eran blancas y tenía una especie de estola dorada, con unos símbolos grabados en ella.  Hubiera parecido perfecto de no ser por el aparatoso vendaje que tenía entre pecho y espalda.

 

A lo lejos, en la entrada del viejo castillo, un hombre con marcadas cicatrices en su rostro (consecuencia, sin duda, de sus múltiples batallas) miraba a su hermano, el Ángel Sephiroth.  Este hombre portaba una brillante armadura plateada con negro, con algunas distinciones en el yelmo y en los hombros.  Se cubría del frío nocturno con una larga capa roja.  Sus ojos grises denotaban la frialdad con la que enfrentaba la mayor parte de los problemas que tenía el reino.  Se le conocía en los alrededores como El Caballero Irfaxad.  Se sabía que despreciaba a su hermano, el Ángel, pues lo consideraba un débil de carácter y un enfermizo enamorado.   Pero, aún así, le protegía ante cualquier peligro…

 

Irfaxad: ¡Hey Sephiroth! Es hora de que entres, no quiero volver a meterte a rastras al castillo.

 

Sephiroth volteó la cabeza, como saliendo de una ensoñación. Como todas las noches, su hermano Irfaxad se mostraba duro y frío con él.  Suponía (como casi siempre) que él era así por el enorme peso que le había tocado cargar desde la muerte del Viejo Rey.  Un reino y un hermano inconsciente no eran precisamente algo que desearía un alma solitaria como la de su hermano.  Así que, comprendiendo que Irfaxad ya estaba muy cansado por las jornadas del día, se levantó y se fue hacia el castillo, aunque no tenía ninguna gana de hacerlo.

 

Sephiroth: Si, si… ya voy.

Irfaxad: Deberías de dejar de pensar en ilusiones quiméricas.  Arghhh, tu responsabilidad es ayudarme con las tareas de este reino.  No que yo, tengo que hacerlo todo yo solo.

Sephiroth: Si, está bien…

Irfaxad: Arghhhh, como me molesta que sólo me des el avión.  Hermano desconsiderado.

 

Se cuenta que un día, Sephiroth caminaba, como todas las mañanas, a traer los alimentos necesarios para que subsistieran él y su hermano.  Mientras cargaba los víveres que necesitarían para la semana, se encontró con una pequeña niña.  Ella traía una cara muy rara.  Pero fueron sus ojos los que llamaron la atención de Sephiroth.  Expresaban muchas cosas en una fracción de segundo.

 

La niña, viendo el interés que tenía aquel extraño ángel en ella, se ofreció a acompañarlo al castillo.  Sephiroth aceptó.  Y juntos emprendieron el regreso por la pequeña colina verde que conducía al castillo.

 

Se llamaba Lyn.  Sephiroth descubrió que, a pesar de su apariencia, Lyn no era ninguna niña.  Tenía mucha experiencia pues había vivido entremezclada con los pobladores rudos y los viajeros aventureros del mundo exterior.  Aquella paciencia que transmitía le intrigaba sobremanera.  Y decidió descubrir la fuente de su sabiduría.

 

Irfaxad, atareado entre papeles y pergaminos, no vio a la niña hasta que Sephiroth estaba frente a él, tomando de un brazo a Lyn.  Al verla en aquella ocasión, Irfaxad supo al instante que aquella niña sería causa de mucho dolor para su hermano.  Entonces, Irfaxad simplemente dio media vuelta y se fue del despacho.  Sephiroth, sin saber muy bien qué hacer, despidió a Lyn y la encaminó hacia la entrada del castillo.  Regresó solo a su cuarto, nostálgico como siempre, pero con una pequeña luz que le brotaba del interior.  Su condición de ángel no lo engañaba: estaba enamorándose de nuevo.

 

Mientras, en el cuarto vecino, Irfaxad odiaba la actitud tan simple de su hermano.  Aquellos problemas habían costado muchos recursos del reino.  Sobre todo, que detestaba sacarlo de sus reclusiones cuando se desilusionaba de las personas.  Pero lo más extraño de todo, era que… aquella niña… Irfaxad SABIA que causaría estragos, y era preciso evitar que se volviera a acercar a Sephiroth. La cuestión era… ¿cómo?

 

Se cuenta que pasaron los días.  Lyn incidió en el carácter de Sephiroth de tal manera que borró el velo de timidez que portaba el ángel e hizo que él la invitara a quedarse a vivir en el castillo.  Lyn, naturalmente, aceptó.

 

Pasaron algunas semanas.  Los primeros días, Lyn mostró su valía.  Sephiroth, con esa Luz permanentemente encendida en su interior, obligó a Irfaxad a encerrarse en su despacho, hasta tiempo indefinido.  No quería que Irfaxad echara a perder las cosas.  Al Caballero no le quedó de otra que tragarse su orgullo y recluirse.

 

Poco a poco, Sephiroth descubrió muchas cosas sobre sí mismo.  Supo que no era un ángel realmente, y que podía quitarse sus alas en el momento que lo deseara.  Pero no lo haría, pues amaba a Lyn mucho más de lo que él mismo deseaba reconocer, pues esa Luz se había expandido a sus alas y las hacía lucir majestuosas. Y, esas alas habían sido las que habían llamado la atención de Lyn.  No se las quitaría jamás.

 

Pero un día, Lyn dejó el castillo.  Le dijo a Sephiroth que no podía dejar de extrañar a su antigua aldea y a sus amigos.  Sephiroth comprendió.  La dejó ir.  Cerró las puertas del castillo para retirarse a llorar su pérdida.  Se había acostumbrado tanto a tenerla cerca… aunque, se cuenta, ella sólo estaba con él al anochecer, pues en el día lo drogaba para poder ir a ver a sus amigos.

 

Irfaxad, después de ver durante varios días que Sephiroth estaba decaído, decidió ir a la aldea de Lyn y verla.  Pero, en el camino, vio que ella era muy conocida por ese rumbo.  Le había brindado confianza a otros antes y les había engañado.  Y aunque tenía amigos poderosos, aquella niña sólo significaba un despojo para Irfaxad.  Retornó al castillo, mientras unas enormes alas de fuego se extendían en su espalda, traspasando y quemando la capa roja que la cubría.  Tomó su flamígera espada, encerró a Sephiroth donde nadie pudiera dañarle mientras él estaba ausente, y se fue a ajustar cuentas con Lyn.

 

La vio a unos cuantos pasos de la entrada a la aldea.  Preparó su espada para destruirla de un solo tajo, pero se detuvo al instante, como electrizado.  La niña no mostraba temor… tan sólo parecía querer conciliar las cosas con su sola presencia.  Irfaxad, desarmado ante la ¿valentía? de Lyn, retornó la espada a su lugar, y sólo le advirtió que no volviera a pisar el Viejo Reino, o se arrepentiría.

 

Cabizbajo, consciente de su derrota, Irfaxad regresó con su hermano.  Pero… al llegar a la mazmorra donde lo había encerrado, vio… que estaba desierta.  ¿Y su hermano?

 

Sephiroth había caminado, con la enorme herida que aún le traspasaba el tórax, hasta salir del castillo.  Se fue por una de las Sendas Oscuras que conducían a la Aldea.  Pero cayó en un pesado letargo.  Lo último que recordó antes de caer, fue que resbalaban un par de lágrimas por su rostro.

 

Al poco rato, semiconsciente, se sintió transportado por un animal.  Únicamente sentía el pelaje del animal, pues no podía verlo pues ya era noche y el pelo era oscuro.  Estaba el ángel tan débil… y cuando aquel animal lo dejó cuidadosamente el el pasto que había frente a la choza de Lyn, oyó un rugido de pantera.  Entonces recordó lo que tenía que hacer.  Lo que había decidido hacer mientras veía los rastros del veneno que le había transmitido Lyn mientras lo mantenía dormido durante el día.  Vio entonces alejarse a la pantera, hacia el bosque… por la misma senda donde habían llegado.

 

Sephiroth derramó las últimas lágrimas por Lyn.  Recordando los días que habían pasado en el castillo, aquel rostro luminoso se opacó.  Del hueco que quedaba después de existir aquella Luz inagotable, usó los pocos restos que quedaban de Luz y los convirtió en una poderosa Oscuridad sobre sí mismo.  Al instante, sus vestiduras, sus cabellos e incluso sus alas ardieron antes de extinguirse en una confusa masa de sombras.  El amasijo de sombras tomó la forma de Sephiroth, pero ya no tenía el rostro afable de siempre…

 

Tocó la puerta de la choza de Lyn.  Ella abrió.  Estaba sola.  Sephiroth, con las últimas fuerzas que le quedaban (que había pedido prestadas a los Seres de Oscuridad), tomó la pequeña sica que estaba en su pecho, y la introdujo en las entrañas de Lyn.  Y con su último suspiro, la miró con compasión…  Sephiroth murió.

 

La pantera, que contemplaba el acto desde un lugar seguro, corrió al castillo y sacó a Irfaxad.  El Caballero, que tenía ya su apariencia normal, contempló al poco rato los últimos restos de su hermano.  Sólo había resultado intacta la vieja estola dorada que el mismo Sephiroth había cosido con sus propias manos, llena de los símbolos de aquellas personas a las que alguna vez había amado.  El último símbolo, sin embargo, estaba… chamuscado.

Irfaxad comprendió que su hermano había vengado su propia traición.  Había muerto con honor, y eso valía mucho más para Irfaxad que muchas cosas antes o después de eso.  Tomó la estola, acarició un poco el pelaje de la pantera (agradeciéndole así su inestimable ayuda) y se retiró al castillo.

 

Supo, después de unos días, que Lyn no había muerto por el ataque de Sephiroth.  Seguía igual de viva que la primera vez que Sephiroth la llevó al castillo.  Pero, era extraño.  La esencia de su hermano Sephiroth se había introducido en él, y ahora no sentía algún sentimiento de venganza.  Tan sólo se conformaba con olvidar su existencia… y supo que ésa había sido realmente la voluntad de su hermano Sephiroth, al introducir la sica en el cuerpo de Lyn.

 

Irfaxad dejó sus papeles en orden.  Cerró el castillo por tiempo indefinido.  Tomó un hábito monacal negro, se lo ciñó, y partió hacia las Tierras Yermas.

 

Se cuenta que Sephiroth aún recorre los caminos junto con su hermano, el Caballero Irfaxad.  Algunos dicen que los han visto mirando el atardecer, juntos, sin desprenderse de su cuerpo por puro milagro.  Algunos otros dicen que, al anochecer, se pueden ver las alas azules de Sephiroth mientras ven pasar al Peregrino Errante, mientras éste platica con su amiga, la pantera negra.

 

¿Cuál es la moraleja?  Ammm... creo que sólo he conocido UNA persona que ha podido y ha tenido el interés de ver a través de los velos de símbolos que pongo a menudo... lástima que no sea esa dama llamada Lyn.  Pero, si obtenéis la moraleja, pos... os daré un premio, lo prometo.

9月13日

Vencido...

Vencido...

Yo soy... Joan Von Sephiroth (bueno, ése es el alias que me he dado a partir de una época importante de mi vida).  Siempre he creído en una esperanza para la Humanidad, pues desde muy pequeño tuve la vena de filósofo.  También me encantan los símbolos... y he creado algunos.  Me sirvo de los símbolos para hablar sobre algo o alguien.  Mi existencia, hasta hace poco, había girado en torno a una existencia espiritual.

 

No soy mocho.  De hecho, no asisto a ninguna iglesia pues no soy muy dado a conservar los dogmas.  Pero tengo una Fe en Dios que podría decir que es suicida.  Esa Fe se originío a partir de "ciertas señales" que Él me dió en mi vida mientras estaba enamorado de una chica.  Por ello, traté de aislarme de las tentaciones "mundanas" para poder desarrollar un conocimiento apto para aplicarlo en cada uno de los actos de mi vida.  Desdeñaba el cuerpo, lo físico... tal vez porque yo mismo no me considero una persona atractiva (pues no lo soy).  En cambio, busqué formas de aprender a comprender a las personas... y amarlas con mayor facilidad.

 

Sin embargo, uno de mis mayores defectos ha sido precisamente ése: amar.  Amo con demasiada facilidad.  Una característica propia de mi género... el elemento Agua nos hace muy vulnerables, aunado a mi condición de Cangrejo (Cáncer): nos aislamos en nuestros propios mundos...  Sin embargo, ello no había jamás interferido con el desarrollo de una Filosofía propia: no apta tal vez para iluminar a los hombres pero sí para ayudarles.  A veces pienso que tan sólo era una forma de esperar pacientemente la muerte...

 

Hasta que un buen día, alguien tocó a las puertas.  Lo normal.  Pero, a diferencia de las demás personas, ese alguien decidió explorar lo que nadie más había hecho antes.  Nunca se lo mencioné, pero ésa fué la razón por la que me conquistó.  Por eso, decidí hacer una excepción a la regla: darlo todo.  Incluso esa Filosofía que desarrollé durante años se vió muchas veces afectada por lo que acontecía.  Se enriqueció en muchos aspectos, es cierto; pero también abandonó su enfoque humanista para hacerse individualista.  Muchos tomaron eso como un avance: para mí significa ahora un enorme retroceso.

 

Abandoné un poco de mí mismo... para darme en completa libertad.  Tal vez... éso fué un error, pero lo asumí de buen grado.  Quise... saber el porqué las personas no se daban a sí mismas en una relación, porqué eran infieles, porqué eran posesivos, porqué eran tan indiferentes a la pareja.  No comprendía el porqué mi hermana y las personas que me rodeaban me decían que no se podía darlo todo... necesitaba conprobarlo y sentirlo en carne propia.

 

En el proceso, me enamoré.  Era... algo que no estaba dentro de mis planes.  Aquello no debía pasar... yo me conozco cuando estoy así.  Pero ya no había marcha atrás.  De la imparcialidad con la que planeaba hacer mis observaciones me convertí en un investigador subjetivo... parcial.

 

Sin embargo, al enamorarme me dí cuenta de que únicamente era yo en la relación.  No existía la reciprocidad que tanto había anhelado en una relación de noviazgo.  Me sentí como si me comunicara con la pared... no había mucha diferencia, excepto en contadas ocasiones.  Poco a poco, mi Filosofía me fué importando menos.  Cada vez más.  Y mientras en el exterior veían que hacía progresos, poco a poco me desmoronaba.

 

Conocí entonces el otro lado de la moneda.  Las motivaciones "mundanas".  Conocí que la Humanidad no sólo se guía por su psique sino también por el cuerpo.  Pero me negué a seguirlo.  Tal vez porque nunca antes me preparé para enfrentarme a mí mismo en el plano físico... tal vez porque menospreciaba ese lado mío... la razón que fuera.  Sin embargo, logré reunir la confianza necesaria para, no sólo violar mi propia Conciencia, sino también para darme a mí mismo a quien más confianza le tuve.  No fué mucho... de hecho no hubo nada... pero las sensaciones que percibí fueron únicas.

 

Un día desperté y me dí cuenta de que todo aquello era una ensoñación: que nunca había sido realidad.  Que en quien habìa confiado me habìa traicionado... en un àrea que, si bien menospreciaba, tambièn me dolìa.  Comprendí que a todos nos llega el día en el que nos desengañamos de nuestras ilusiones... comprendí entonces que la Humanidad no iba a cambiar... que los valores sentimentales no significan nada en este tiempo.  Entendí que no tenía sentido que hiciera una Filosofía que no serviría de nada.

 

Y así fuí vencido.  Vencido por mis amigos, por mi entorno, por la persona en quien más confié y a quien más amé aún cuando no se lo merecía.  Vencido por mi propia Filosofía, por mi propia cerrazón.  Vencido por mí mismo.  Ahora... ya no me queda nada.  Mi motivo de luchar está vencido...

 

...sólo la esperanza de renacer de nuevo algún día, en algún tiempo... en algún lugar...

Sephiroticum System of The Ten Divine Names

 
 
Symbol
Symbol of Sephiroth
 
 
Ad inmortalitatem Aeternamque Iuventutem
Jules Verne
 
A donde yo voy, vosotros no podéis seguirme.
Jesús de Nazareth
 
Now... I'll walk my way alone... but I still love her...
:::[Joan Von Sephiroth]:::
:::[Joan Von Sephiroth]:::
Peregrino del Tiempo y del Espacio

9月10日

Crónica de un Peregrino (NON EDIT) - Orgullo Sephiroth

Orgullo Sephiroth
A mitad de la noche, el Peregrino seguía caminando.  No dejaba de pensar en las enseñanzas de aquella moza, Maritornes. 

Recordaba, en alguna de sus lejanas lecturas, un extraño libro.  "Don Quixote de la Mancha".  Ahí había leido aquel extraño nombre: una moza asturiana que había atendido a Don Quixote mientras él y Sancho se reponían de una refriega.  Aquella moza asturiana, decía el libro, "ancha de cara, llana de cogote, de nariz roma, del un ojo tuerta y del otro no muy sana", se había quedado de ver con un arriero para acostarse con él, pues su palabra le había dado.  Pero Don Quixote pensó que ella era la doncella de un castillo y que ella se había enamorado de él.  Don Quixote, para no traicionar la memoria de su Dulcinea del Toboso, la rechazó mientras ella buscaba al arriero.  Semejante locura del Quixote había hecho reir muchas veces al Peregrino mientras leía.  [Nota del autor: Para más detalles de aquel capítulo de Maritornes, CLIC AQUÍ]

Esa extraña moza, Maritornes... si, no era muy bonita que digamos, pero no era tuerta como la que estaba en los libros... cuando supo su nombre, había recordado ese texto.  Pero ella no era ninguna ignorante.  Le había enseñado muchas cosas sobre el Grial.  Y el Peregrino repasaba una y otra vez la situación.  Pensaba que era de la mano de expertos simbolistas de quienes recibiría las correctas fórmulas de Alquimia, pero había sido una simple moza quien le había dado las claves simple y llanamente.  Lo curioso del asunto, razonaba el Peregrino, era que estaba ya lejos de la venta y seguía pensando en ella.  Aún lejos, el recuerdo de aquella extraña moza crecía y crecía.  Sus enseñanzas... eran un bálsamo para su Alma.  El Grial... no era lo que él pensaba, después de todo.

Se sentía triste de dejar esa posada, pero sabía que debía hacerlo.  Debía continuar.  Seguir adelante.  Si no lo hacía, nada de lo que pudiera haber aprendido se aplicaría en su largo camino.  Pero sentía tanta añoranza por aquellos tiempos de espera y aprendizaje... sus pensamientos eran de un oleaje encrespado y creciente.

Sumido en la confusión, el Peregrino logró escuchar un grito.  Una moza le llamaba a lo lejos... el Peregrino no tenía ninguna gana de regresar sobre sus pasos... pero al ver esa inconfundible mata de cabellos no pudo resistir.  Se decía a sí mismo que cometía un error... que no habría camino de retorno.  Pero... ya no había marcha atrás: sus pies caminaban hacia Maritornes.

En medio de la oscuridad, el Peregrino contempló su faz.  Era diferente... más cálida y bella.  Tal vez era el efecto de la noche, tal vez la luna que la alumbraba... no estaba seguro.  Pero la siguió, mientras ella le instaba que regresara a la posada.

Ahí estaba el Caballero de las Sombras.  El Peregrino ya no le tenía tanta desconfianza.  También estaba... un arriero.  De nuevo, recordó la historia de Maritornes.  Intuyó que era algo de la moza.  Pero, sabía que los cuentos eran sólo ficción: la realidad es muy diferente.  O... tal vez no.

Pero, la misión del Peregrino era aprender.  Su Maestro le esperaba, en algún punto del Camino.  Se dejó llevar por la Providencia.  Pidió una cerveza y se la bebió de un golpe.  Y sin preguntarle a la moza para qué lo había regresado, se retiró a su antiguo cuarto.

Un par de siluetas se destacaban en la penumbra.  Una de ellas, con voz dura, le recriminó su falta de visión... "Eres tan ciego... no vez lo que yo cuando tú no estás...".  El Peregrino, confundido, se echó hacia atrás, hacia su cama.  Atemorizado, de pronto no quiso seguir escuchando.  Pero la otra silueta comenzó a hablar.  "¿Para qué regresaste?  Debes buscar tu propio camino... seguir adelante y continuar.  Hay cosas que ignoras, y que sería mejor que dejaras atrás.  Tú no sabes..."

En eso, una luz borró las siluetas, revelando que sólo eran visiones.  Pero el Peregrino se quedó pensando, cavilando.  Era cierto.  Tenía una misión qué cumplir, y eso trascendía emociones y sentimientos.  Exigía toda la concentración del Peregrino para aprender y razonar.  Pero... ahí estaba.  Sin saber absolutamente ninguna razón para quedarse ahí, excepto que estaba ya cansado.  Cansado de seguir caminando y buscando: cansado de perseguir sin esperanza y encontrar hadas negras en los cementerios.  Se tumbó en la cama, ignorando sus demonios, haciendo de su mente una hoja en blanco.

Comprendió, mientras soñaba, que aquellas siluetas eran un envío de Su Señor y Maestro, para conminarle a terminar su misión sin perder de vista el objetivo.  La Iluminación.  Y se dijo a sí mismo que no traicionaría a Su Maestro, pero que había visto que ahí le necesitaban... y él encontraría las respuestas en ayudar a los demás.  Estaba convencido de que la Iluminación se obtenía de la luz de las personas.

A la mañana siguiente, el Peregrino bajaba al bar.  El arriero hablaba con Maritornes.  Eso le hizo sentirse raro... un sentimiento que nunca antes había concebido, aislado del mundo.   Supuso que aquello era lo que sentían los seres humanos cuando se hablaba de celos... pero no le dió importancia.  Regresó a su cuarto, y la emoción le golpeó como un ariete.  Pero se prometió a sí mismo que nadie lo sabría jamás...

Sigilosamente, en la noche, el Peregrino tomó su manto negro, se lo ciñó, y salió de la posada para nunca más regresar... Sólo un extraño símbolo dibujado en una hoja quedó en el cuarto donde pernoctaba el Peregrino: dos círculos unidos por una línea y raros símbolos dibujados en torno a ellos.  El símbolo... y el nombre de Maritornes, seguido de puntos suspensivos...

[Introducción del Peregrino en la Crónica de Khian Toshiya, Felicia Skarr, Lady Rydia, Dame Tania... y anexados... termina aquí la crónica de la Dama  LABH]

Pasos se oían en la lejanía.  El Peregrino se dirigía al Bosque Fallor, para llegar a la antigua Capilla de su Maestro... ahí encontraría las respuestas...

...sonido de garras y estallidos plateados se notaban en la lejanía...

 
 
LABH...
 
 
 
:::[Joan Von Sephiroth]:::
 
LABH...
 
Ad inmortalitatem Aeternamque Iuventutem
 
Las claves se encuentran en los lugares que menos miras...
:::[Joan Von Sephiroth]:::
Der König Irfaxad —» Kwisatz Haderach